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Queremos que disfrutes tus productos por el mayor tiempo posible. Por eso, aquí encontrarás consejos para que puedas alargar su vida útil, según cada materialidad. Busca de acuerdo a lo que necesitas y se parte de este movimiento Más Verde.

Textil

Lino - Algodón - Terciopelo - Pelos - Toallas

  • Instrucciones de cuidado - Lino

    Lavado: No debemos dejar restos de jabón, porque pueden manchar la tela, procurar un buen enjuague es clave. Recomendamos también no usar agua caliente, centrifugar ni usar secadora

    Guardado: Dejar orear la prenda para que haya perdido toda la humedad restante antes de doblar y guardar directamente sobre estante. No utilizar bolsas plásticas para guardar.

  • Instrucciones de cuidado - Lino

    Lavado: No debemos dejar restos de jabón, porque pueden manchar la tela, procurar un buen enjuague es clave. Recomendamos también no usar agua caliente, centrifugar ni usar secadora

    Guardado: Dejar orear la prenda para que haya perdido toda la humedad restante antes de doblar y guardar directamente sobre estante. No utilizar bolsas plásticas para guardar.

  • Instrucciones de cuidado - Algodón

    Instrucciones de cuidado

    Lavado: Utiliza siempre detergentes suaves o neutros para lavar tela de algodón y evitar la pérdida de color en tus prendas.
    El algodón puede lavarse tanto en agua fría como en caliente, recomendamos revisar las indicaciones de cada prenda, ya que un exceso de temperatura.

    Secado: Para prolongar la vida útil de las prendas de algodón, se sugiere evitar la secadora, pues el calor de la máquina hará que los hilos se tensen y encojan. Sigue siempre las instrucciones de cuidado de la prenda. Lo ideal es secar las prendas a la sombra en lugares ventilados evitando el sol directo, ya que esto puede debilitar las fibras y hacer que se tornen amarillas.

    Planchado: Hazlo sobre la tela levemente húmeda o usa la plancha en modo vapor, esto facilitará estirar las arrugas más profundas. La temperatura de la plancha debe superar los 80°C.

    Otro consejo es planchar por reverso de la tela o bien ocupar un paño entre la tela y la plancha, así se conserva el brillo natural de la tela.

    Guardado: Terminado todo el proceso del lavado y planchado dobla cuidadosamente las prendas y guárdalas en un lugar ventilado y oscuro. Se recomienda guardarlas separadas por colores para evitar traspasos de color y manchas amarillas.

  • Instrucciones de cuidado - Algodón

    Instrucciones de cuidado

    Lavado: Utiliza siempre detergentes suaves o neutros para lavar tela de algodón y evitar la pérdida de color en tus prendas.
    El algodón puede lavarse tanto en agua fría como en caliente, recomendamos revisar las indicaciones de cada prenda, ya que un exceso de temperatura.

    Secado: Para prolongar la vida útil de las prendas de algodón, se sugiere evitar la secadora, pues el calor de la máquina hará que los hilos se tensen y encojan. Sigue siempre las instrucciones de cuidado de la prenda. Lo ideal es secar las prendas a la sombra en lugares ventilados evitando el sol directo, ya que esto puede debilitar las fibras y hacer que se tornen amarillas.

    Planchado: Hazlo sobre la tela levemente húmeda o usa la plancha en modo vapor, esto facilitará estirar las arrugas más profundas. La temperatura de la plancha debe superar los 80°C.

    Otro consejo es planchar por reverso de la tela o bien ocupar un paño entre la tela y la plancha, así se conserva el brillo natural de la tela.

    Guardado: Terminado todo el proceso del lavado y planchado dobla cuidadosamente las prendas y guárdalas en un lugar ventilado y oscuro. Se recomienda guardarlas separadas por colores para evitar traspasos de color y manchas amarillas.

  • Instrucciones de cuidado - Terciopelo

    Instrucciones de cuidado

    Lavado: Esta tela puede impregnarse de olores y suciedad con facilidad. Usar la lavadora en modo prendas delicadas. No las mezcles con otros tipos de materialidades. Muchas veces puede necesitar lavado profesional para conservarla en excelente estado.

    Planchado: Es mejor evitar planchar las prendas de terciopelo ya que el calor y el peso de la plancha podrían dañar la textura. Si aun así es necesario plancharlo, te aconsejamos que lo hagas volteando la prenda o utilizar un vaporizador que también deberás pasar solo al revés de la ropa. Puedes usar un paño entre la plancha y la tela.

    Eliminar pelusas: Es fácil que a las prendas de terciopelo se les adhieran pelusas, puedes pasar un cepillo especial o quitapelusa. Realizar esto sólo con la prenda seca.

    Guardado: Al doblar se recomienda poner entre cada pliegue un trozo de papel de seda.

  • Instrucciones de cuidado - Terciopelo

    Instrucciones de cuidado

    Lavado: Esta tela puede impregnarse de olores y suciedad con facilidad. Usar la lavadora en modo prendas delicadas. No las mezcles con otros tipos de materialidades. Muchas veces puede necesitar lavado profesional para conservarla en excelente estado.

    Planchado: Es mejor evitar planchar las prendas de terciopelo ya que el calor y el peso de la plancha podrían dañar la textura. Si aun así es necesario plancharlo, te aconsejamos que lo hagas volteando la prenda o utilizar un vaporizador que también deberás pasar solo al revés de la ropa. Puedes usar un paño entre la plancha y la tela.

    Eliminar pelusas: Es fácil que a las prendas de terciopelo se les adhieran pelusas, puedes pasar un cepillo especial o quitapelusa. Realizar esto sólo con la prenda seca.

    Guardado: Al doblar se recomienda poner entre cada pliegue un trozo de papel de seda.

  • Instrucciones de cuidado - Pelos

    Instrucciones de cuidado

    Lavado: Introduce la prenda en la bañera con agua fría y echa una dosis de un detergente líquido para lavar a mano prendas delicadas. Déjala en remojo durante unos 20 minutos y agita la manta de vez en cuando para que el detergente se distribuya bien.
    Si la manta tiene alguna mancha aplica un poco de detergente directamente sobre ésta y frota ligeramente la zona sin ejercer mucha presión. Enjuaga la manta con agua fría y deja que escurra el máximo posible de agua, pero sin retorcerla.
    En algunos casos es posible lavarla a máquina con detergente líquido siempre usando agua fría y ciclo suave. Es clave evitar ciclo de centrifugado rápido y el calor.

    Secado: Sécala al aire, idealmente a la sombra, ya que el sol directo puede dañar su materialidad. Intenta escurrir lo máximo posible la manta para que no gotee. A la hora de tenderla, ponla doblada por la mitad.

    Guardado: Siempre guárdalas (o dóblalas) secas. Procura guardar cada materialidad por separado. Con estos consejos tus mantas quedarán como el primer día y mantendrán su tacto agradable y suave durante más tiempo.

  • Instrucciones de cuidado - Pelos

    Instrucciones de cuidado

    Lavado: Introduce la prenda en la bañera con agua fría y echa una dosis de un detergente líquido para lavar a mano prendas delicadas. Déjala en remojo durante unos 20 minutos y agita la manta de vez en cuando para que el detergente se distribuya bien.
    Si la manta tiene alguna mancha aplica un poco de detergente directamente sobre ésta y frota ligeramente la zona sin ejercer mucha presión. Enjuaga la manta con agua fría y deja que escurra el máximo posible de agua, pero sin retorcerla.
    En algunos casos es posible lavarla a máquina con detergente líquido siempre usando agua fría y ciclo suave. Es clave evitar ciclo de centrifugado rápido y el calor.

    Secado: Sécala al aire, idealmente a la sombra, ya que el sol directo puede dañar su materialidad. Intenta escurrir lo máximo posible la manta para que no gotee. A la hora de tenderla, ponla doblada por la mitad.

    Guardado: Siempre guárdalas (o dóblalas) secas. Procura guardar cada materialidad por separado. Con estos consejos tus mantas quedarán como el primer día y mantendrán su tacto agradable y suave durante más tiempo.

  • Instrucciones de cuidado - Toallas

    Instrucciones de cuidado

    Lavado: Se recomienda que el primer lavado se realice con agua fría y por separado, ya que podrían soltar pelusa, algo de color o hilos. Después lávala cada tres usos o una vez a la semana.
    Para mantener el tejido con sus propiedades originales, debemos evitar el uso de suavizantes y jabones con agentes blanqueadores, ya que maltratan las fibras y dañan las toallas. Usa poca cantidad de detergente, el exceso hace que disminuya su suavidad y cualidad absorbente.
    Antes de tenderlas o meterlas en la secadora agítalas, con el fin de esponjar la tela.

    Secado: Si usas secadora, recuerda que el calor daña el tejido y por eso es recomendable secarlas a baja temperatura. No las dejes demasiado tiempo secando, ya que un secado excesivo podría romper las fibras. Si eres de los que secan las toallas con la brisa exterior, te recomendamos que las cuelgues por el extremo corto. Asegúrate de que se han secado bien antes de guardarlas de nuevo.
    Entre una ducha y otra, tiende tu toalla en una barra, ya que de este modo queda plana y se secará más rápidamente. Si las cuelgas de un gancho no se secarán bien y puede generar hongos y malos olores.

    Guardado: Doblar y guardar tus toallas correctamente también forma parte del ritual para conservarlas en las mejores condiciones. Reserva un armario o algunas repisas dentro de uno para ellas.

  • Instrucciones de cuidado - Pelos

    Instrucciones de cuidado

    Lavado: Se recomienda que el primer lavado se realice con agua fría y por separado, ya que podrían soltar pelusa, algo de color o hilos. Después lávala cada tres usos o una vez a la semana.
    Para mantener el tejido con sus propiedades originales, debemos evitar el uso de suavizantes y jabones con agentes blanqueadores, ya que maltratan las fibras y dañan las toallas. Usa poca cantidad de detergente, el exceso hace que disminuya su suavidad y cualidad absorbente.
    Antes de tenderlas o meterlas en la secadora agítalas, con el fin de esponjar la tela.

    Secado: Si usas secadora, recuerda que el calor daña el tejido y por eso es recomendable secarlas a baja temperatura. No las dejes demasiado tiempo secando, ya que un secado excesivo podría romper las fibras. Si eres de los que secan las toallas con la brisa exterior, te recomendamos que las cuelgues por el extremo corto. Asegúrate de que se han secado bien antes de guardarlas de nuevo.
    Entre una ducha y otra, tiende tu toalla en una barra, ya que de este modo queda plana y se secará más rápidamente. Si las cuelgas de un gancho no se secarán bien y puede generar hongos y malos olores.

    Guardado: Doblar y guardar tus toallas correctamente también forma parte del ritual para conservarlas en las mejores condiciones. Reserva un armario o algunas repisas dentro de uno para ellas.

Rellenos

Pluma - Rellenos sintéticos

  • Instrucciones de cuidado - Pluma

    Instrucciones de cuidado

    Debido a que las plumas son un aislante natural, huecas, cóncavas y sinuosas, recomendamos sacudir y ventilar almohadas y plumones periódicamente. Con este simple procedimiento se logra revitalizar la pluma, la que además recupera su esponjosidad y prolonga su vida útil.
    Los plumones de pluma no necesitan lavarse. En caso de manchas localizadas sugerimos limpiar con agua y jabón sólo en la zona afectada, y luego dejar que seque a temperatura ambiente, sin exponerlo directamente al sol.
    Para proteger tu almohada o plumón, aconsejamos siempre utilizar una funda, ya que, al ser removibles, se puede limpiar, lavar y cambiar según los colores y tendencias de la temporada.
    Tanto plumones como almohadas de pluma no deben guardarse en bolsas plásticas, ya que esto impide que la pluma respire. Lo adecuado es guardarlos en una bolsa de tela, en un lugar seco y bien ventilado, para prevenir la aparición de hongos. Además, considera no guardarlos apretados o con peso encima, para mantener las cualidades de las plumas.

  • Instrucciones de cuidado - Pelos

    Instrucciones de cuidado

    Debido a que las plumas son un aislante natural, huecas, cóncavas y sinuosas, recomendamos sacudir y ventilar almohadas y plumones periódicamente. Con este simple procedimiento se logra revitalizar la pluma, la que además recupera su esponjosidad y prolonga su vida útil.
    Los plumones de pluma no necesitan lavarse. En caso de manchas localizadas sugerimos limpiar con agua y jabón sólo en la zona afectada, y luego dejar que seque a temperatura ambiente, sin exponerlo directamente al sol.
    Para proteger tu almohada o plumón, aconsejamos siempre utilizar una funda, ya que, al ser removibles, se puede limpiar, lavar y cambiar según los colores y tendencias de la temporada.
    Tanto plumones como almohadas de pluma no deben guardarse en bolsas plásticas, ya que esto impide que la pluma respire. Lo adecuado es guardarlos en una bolsa de tela, en un lugar seco y bien ventilado, para prevenir la aparición de hongos. Además, considera no guardarlos apretados o con peso encima, para mantener las cualidades de las plumas.

  • Instrucciones de cuidado - Rellenos Sintéticos

    Lavado: Esta permitido realizar lavado a manos o máquina, la frecuencia debe ser un máximo de tres veces al año.
    Al lavar, el agua debe tener una temperatura de hasta 40 °C.
    Se sugiere que la lavadora esté a media carga, usar detergente liquido y el programa de ropa delicada para el lavado en máquina. No se recomienda el uso de secadora para este tipo de productos.
    Es importante enjuagar bien el producto. Esto debe hacerse debido a la naturaleza de la estructura de las fibras huecas.

    Secado: Para el secado, se coloca sobre una base horizontal en un lugar libre de sol y se da vuelta regularmente, batiendo y asegurando un secado y distribución de las fibras de manera uniforme.
    El secado a máquina debe ser temperatura baja-media. Un consejo es agregar un par de pelotas de tenis envueltas en calcetín durante el ciclo de secado, las pelotas golpearán el relleno dejándolo esponjado y con las fibras del relleno correctamente distribuidas

  • Instrucciones de cuidado - Rellenos Sintéticos

    Lavado: Esta permitido realizar lavado a manos o máquina, la frecuencia debe ser un máximo de tres veces al año. 
    Al lavar, el agua debe tener una temperatura de hasta 40 °C. 
    Se sugiere que la lavadora esté a media carga, usar detergente liquido y el programa de ropa delicada para el lavado en máquina. No se recomienda el uso de secadora para este tipo de productos. 
    Es importante enjuagar bien el producto. Esto debe hacerse debido a la naturaleza de la estructura de las fibras huecas. 

    Secado: Para el secado, se coloca sobre una base horizontal en un lugar libre de sol y se da vuelta regularmente, batiendo y asegurando un secado y distribución de las fibras de manera uniforme.
    El secado a máquina debe ser temperatura baja-media. Un consejo es agregar un par de pelotas de tenis envueltas en calcetín durante el ciclo de secado, las pelotas golpearán el relleno dejándolo esponjado y con las fibras del relleno correctamente distribuidas

Menaje

Cerámica - Porcelana - Vidrio - Madera - Acero Inoxidable - Aluminio - Hierro - Piedras - Silicona - Melamina - Fibra

  • Instrucciones de cuidado - Cerámica

    Para una limpieza rápida y sencilla de la pieza, lo habitual es que se llene un recipiente con agua tibia y detergente; si son piezas pequeñas las sumergiremos por un par de minutos donde se irán lavando con un cepillo suave. Si son piezas más grandes se deberá sumergir un paño suave o esponja en la solución y de esta manera las podremos limpiar.
    Para quitar el detergente se deberá usar agua fría y para el secado un paño totalmente seco que no suelte pelusa.
    Ten en cuenta que el choque térmico puede generar que las piezas de cerámica se rompan, por eso si vas a poner algo muy caliente dentro de un recipiente o lo usas para cocinar en el horno o microondas, procura no apoyar directamente sobre mármol o una superficie fría para que la pieza no se rompa.

  • Instrucciones de cuidado - Cerámica

    Para una limpieza rápida y sencilla de la pieza, lo habitual es que se llene un recipiente con agua tibia y detergente; si son piezas pequeñas las sumergiremos por un par de minutos donde se irán lavando con un cepillo suave. Si son piezas más grandes se deberá sumergir un paño suave o esponja en la solución y de esta manera las podremos limpiar.
    Para quitar el detergente se deberá usar agua fría y para el secado un paño totalmente seco que no suelte pelusa.
    Ten en cuenta que el choque térmico puede generar que las piezas de cerámica se rompan, por eso si vas a poner algo muy caliente dentro de un recipiente o lo usas para cocinar en el horno o microondas procura no apoyar directamente sobre mármol para que la pieza no se rompa.

  • Instrucciones de cuidado - Porcelana

    Si tu vajilla de porcelana es fina o antigua el mejor método para no dañarla es lavarla a mano, si los restos de comida están muy pegados a la porcelana es mejor que los dejes en remojo con una mezcla de agua y detergente suave limpiando con una esponja suave.
    Si te decides a utilizar tu vajilla de porcelana en tu vida diaria, podrás quitar las manchas sumergiendo la porcelana en agua tibia durante unos minutos con jabón líquido. No utilices agua muy caliente porque la porcelana puede cuartearse.

    Cuando acabes el lavado, escurre los trastos y déjalos secar. Lo más aconsejable es que pongas las piezas sobre una toalla y boca abajo, así evitarás que resbalen y se rompan.

    Finalmente, para guardar la vajilla de porcelana, deberás envolver cada pieza por separado con papel de seda, la idea es no permitir el contacto directo entre las piezas.
    Utiliza cubiertos de acero inoxidable.

  • Instrucciones de cuidado - Porcelana

    Si tu vajilla de porcelana es fina o antigua el mejor método para no dañarla es lavarla a mano, si los restos de comida están muy pegados a la porcelana es mejor que los dejes en remojo con una mezcla de agua y detergente suave limpiando con una esponja suave.
    Si te decides a utilizar tu vajilla de porcelana en tu vida diaria, podrás quitar las manchas sumergiendo la porcelana en agua tibia durante unos minutos con jabón líquido. No utilices agua muy caliente porque la porcelana puede cuartearse.

    Cuando acabes el lavado, escurre los trastos y déjalos secar. Lo más aconsejable es que pongas las piezas sobre una toalla y boca abajo, así evitarás que resbalen y se rompan.

    Finalmente, para guardar la vajilla de porcelana, deberás envolver cada pieza por separado con papel de seda, la idea es no permitir el contacto directo entre las piezas.
    Utiliza cubiertos de acero inoxidable.

  • Instrucciones de cuidado - Vidrio

    Es ideal que laves siempre a mano las piezas más delicadas, usando un detergente líquido suave. Lava cada pieza con agua tibia o caliente y seca inmediatamente con un paño que no suelte pelusa o con servilletas de tela. No dejes que la cristalería se seque al aire, pues este proceso genera manchas de agua o que las piezas luzcan opacas.
    En cuanto al lavavajillas, primero asegúrate de que tus vasos, copas y jarras sean aptos para lavavajillas. El vinagre blanco es un agente que ayuda a devolver el brillo al vidrio o al cristal puesto que tiene el poder de disolver los minerales. Puedes sumergir la cristalería en un recipiente lleno de vinagre por unas horas.
    El cristal es un material poroso que absorbe los olores del ambiente, por eso debes mantener los vasos, copas y jarras de cristal lejos de detergentes, especias, café, chocolate o cualquier elemento de olor fuerte. Asimismo, procura evitar guardar la cristalería en su empaque original, pues el olor a cartón puede permearla.
    Un mueble para bar es ideal para guardar las copas y vasos de una manera segura; los gabinetes de la cocina o comedor también son un buen lugar, lo importante es que cuenten con capacidad suficiente para ubicar la cristalería boca arriba y con un espacio considerable entre cada pieza, para evitar roturas.

  • Instrucciones de cuidado - Porcelana

    Es ideal que laves siempre a mano las piezas más delicadas, usando un detergente líquido suave. Lava cada pieza con agua tibia o caliente y seca inmediatamente con un paño que no suelte pelusa o con servilletas de tela. No dejes que la cristalería se seque al aire, pues este proceso genera manchas de agua o que las piezas luzcan opacas.
    En cuanto al lavavajillas, primero asegúrate de que tus vasos, copas y jarras sean aptos para lavavajillas. El vinagre blanco es un agente que ayuda a devolver el brillo al vidrio o al cristal puesto que tiene el poder de disolver los minerales. Puedes sumergir la cristalería en un recipiente lleno de vinagre por unas horas.
    El cristal es un material poroso que absorbe los olores del ambiente, por eso debes mantener los vasos, copas y jarras de cristal lejos de detergentes, especias, café, chocolate o cualquier elemento de olor fuerte. Asimismo, procura evitar guardar la cristalería en su empaque original, pues el olor a cartón puede permearla.
    Un mueble para bar es ideal para guardar las copas y vasos de una manera segura; los gabinetes de la cocina o comedor también son un buen lugar, lo importante es que cuenten con capacidad suficiente para ubicar la cristalería boca arriba y con un espacio considerable entre cada pieza, para evitar roturas.

  • Instrucciones de cuidado - Madera

    Se recomienda no lavarlos en lavavajillas ni usar productos de limpieza abrasivos. Déjalos secar completamente al aire antes de guardarlos. Vigila que no queden apoyados sobre la placa vitrocerámica caliente (no hay problema si es de inducción).
    Para lavarlos lo recomendable es usar jabón neutro que no sean agresivos con la madera y la deterioren.
    El agua es el mayor enemigo de la madera, recuerda que es porosa. Cuidado con dejar en remojo o en el escurridor que acumulen agua en el fondo, porque estropea y pudre la madera.

  • Instrucciones de cuidado - Madera

    Se recomienda no lavarlos en lavavajillas ni usar productos de limpieza abrasivos. Déjalos secar completamente al aire antes de guardarlos. Vigila que no queden apoyados sobre la placa vitrocerámica caliente (no hay problema si es de inducción).
    Para lavarlos lo recomendable es usar jabón neutro que no sean agresivos con la madera y la deterioren.
    El agua es el mayor enemigo de la madera, recuerda que es porosa. Cuidado con dejar en remojo o en el escurridor que acumulen agua en el fondo, porque estropea y pudre la madera.

  • Instrucciones de cuidado - Acero inoxidable

    El acero inoxidable es un material muy resistente y de gran duración, pero si queremos que dure el mayor tiempo posible luciendo de la mejor manera, es importante hacer un curado previo a su primer uso: se llena con agua hasta llegar a ¾ de su capacidad, y calentarse por 20 o 30 minutos. Luego, retirar del fuego y secar.
    Tras el uso de los utensilios lavar las superficies con agua y jabón neutro, usando una esponja no abrasiva, hasta la eliminación de la suciedad.
    No utilizar herramienta de acero al carbono ya que el roce contra el acero inoxidable podría provocar la contaminación de éste con partículas de hierro que darían lugar a la aparición de puntos de óxido.
    En ocasiones, si se sobrecalienta el acero inoxidable pueden aparecer manchas oscuras o tornasoladas. Aunque estas no afectan de ninguna forma los alimentos que se cocinen, puedes hacerlas desaparecer de forma muy sencilla. Hierve agua con vinagre en una proporción de 4 a 1 durante 4 ó 5 min en la olla o sartén a lavar. Después lava de forma convencional. Utiliza este mismo método cuando se queden residuos de alimentos adheridos a la superficie.
    Una vez que termines de cocinar los alimentos, evita dejarlos en el acero inoxidable; las sales y ácidos de las comidas pueden deteriorar la capa protectora del acero.
    Otro dato importante para prolongar su vida útil y evitar deformaciones, es usar temperatura media al cocinar.

  • Instrucciones de cuidado - Acero inoxidable

    El acero inoxidable es un material muy resistente y de gran duración, pero si queremos que dure el mayor tiempo posible luciendo de la mejor manera, es importante hacer un curado previo a su primer uso: se llena con agua hasta llegar a ¾ de su capacidad, y calentarse por 20 o 30 minutos. Luego, retirar del fuego y secar.
    Tras el uso de los utensilios lavar las superficies con agua y jabón neutro, usando una esponja no abrasiva, hasta la eliminación de la suciedad.
    No utilizar herramienta de acero al carbono ya que el roce contra el acero inoxidable podría provocar la contaminación de éste con partículas de hierro que darían lugar a la aparición de puntos de óxido.
    En ocasiones, si se sobrecalienta el acero inoxidable pueden aparecer manchas oscuras o tornasoladas. Aunque estas no afectan de ninguna forma los alimentos que se cocinen, puedes hacerlas desaparecer de forma muy sencilla. Hierve agua con vinagre en una proporción de 4 a 1 durante 4 ó 5 min en la olla o sartén a lavar. Después lava de forma convencional. Utiliza este mismo método cuando se queden residuos de alimentos adheridos a la superficie.
    Una vez que termines de cocinar los alimentos, evita dejarlos en el acero inoxidable; las sales y ácidos de las comidas pueden deteriorar la capa protectora del acero.
    Otro dato importante para prolongar su vida útil y evitar deformaciones, es usar temperatura media al cocinar.

  • Instrucciones de cuidado - Aluminio

    El aluminio es un material muy resistente, pero con el uso va perdiendo su brillo natural y adquiriendo un aspecto opaco.
    Es recomendable antes de su primer uso realizar un curado de su superficie: se agrega agua y vinagre. Por cada litro de agua se agrega 1 cucharada de vinagre o jugo de limón. Ponlo al fuego y déjalo hervir por aproximadamente 5 minutos. Elimina el contenido, enjuaga solo con agua y seca por completo.
    Para mantener su apariencia original es clave que antes de lavarlos estén a temperatura ambiente, pues el cambio de temperatura brusco hace que pierdan rápidamente su forma y no podrán ser utilizados. Las ralladuras provocan que se rompa su capa protectora y comience a soltar restos de aluminio en tus alimentos.
    Utiliza esponjas y jabones suaves no abrasivos para lavarlos y así evitarás que se rayen.
    Para guardarlos evita que tengan contacto con otros utensilios de metal y objetos puntiagudos, así como colocar sobre ellos demasiado peso, así evitas deformaciones.

  • Instrucciones de cuidado - Aluminio

    El aluminio es un material muy resistente, pero con el uso va perdiendo su brillo natural y adquiriendo un aspecto opaco.
    Es recomendable antes de su primer uso realizar un curado de su superficie: se agrega agua y vinagre. Por cada litro de agua se agrega 1 cucharada de vinagre o jugo de limón. Ponlo al fuego y déjalo hervir por aproximadamente 5 minutos. Elimina el contenido, enjuagua solo con agua y seca por completo.
    Para mantener su apariencia original es clave que antes de lavarlos estén a temperatura ambiente, pues el cambio de temperatura brusco hace que pierdan rápidamente su forma y no podrán ser utilizados. Las ralladuras provocan que se rompa su capa protectora y comience a soltar restos de aluminio en tus alimentos.
    Utiliza esponjas y jabones suaves no abrasivos para lavarlos y así evitarás que se rayen.
    Para guardarlos evita que tengan contacto con otros utensilios de metal y objetos puntiagudos, así como colocar sobre ellos demasiado peso, así evitas deformaciones.

  • Instrucciones de cuidado - Fierro

    Es fundamental que antes del primer uso, se realice un curado, que consiste en lavar cuidadosamente con lavaloza y agua tibia. Enjuagar bien y procurar secar por completo con toalla de papel o de tela que no deje pelusas. Una vez seco, aplicar una película muy fina de aceite (ideal usar en spray) por toda la superficie (interior y exterior) Precalienta el horno a 200-250 grados. Ubica la pieza de hierro sobre la rejilla boca abajo y hornea durante una hora. Es recomendable poner una pieza de papel aluminio en la bandeja inferior para cualquier exceso de aceite que pueda caer. Luego de la hora, apaga el fuego y deja enfriar dentro del horno. Es un material muy utilizado en ollas y guiseras por su excelente propiedad para conducir el calor. Por eso al momento de limpiarlo, debes estar atento a que tu utensilio de cocina se enfríe lo suficiente como para manipularlo, pero que aún esté relativamente caliente.
    Lava a mano con agua caliente y sal, o jabón suave para lavar platos. Enjuaga con abundante agua y seca por completo.
    Recomendamos ponerlo en el fogón u horno caliente para eliminar los restos de humedad que queden en el utensilio. Una vez completamente frío, aplica una pequeña cantidad de aceite vegetal por toda su superficie (incluido mango y parte exterior), quita el exceso y guárdalo en un lugar fresco y seco.

  • Instrucciones de cuidado - Fierro

    Es fundamental que antes del primer uso, se realice un curado, que consiste en lavar cuidadosamente con lavaloza y agua tibia. Enjuagar bien y procurar secar por completo con toalla de papel o de tela que no deje pelusas. Una vez seco, aplicar una película muy fina de aceite (ideal usar en spray) por toda la superficie (interior y exterior) Precalienta el horno a 200-250 grados. Ubica la pieza de hierro sobre la rejilla boca abajo y hornea durante una hora. Es recomendable poner una pieza de papel aluminio en la bandeja inferior para cualquier exceso de aceite que pueda caer. Luego de la hora, apaga el fuego y deja enfriar dentro del horno. Es un material muy utilizado en ollas y guiseras por su excelente propiedad para conducir el calor. Por eso al momento de limpiarlo, debes estar atento a que tu utensilio de cocina se enfríe lo suficiente como para manipularlo, pero que aún esté relativamente caliente.
    Lava a mano con agua caliente y sal, o jabón suave para lavar platos. Enjuaga con abundante agua y seca por completo.
    Recomendamos ponerlo en el fogón u horno caliente para eliminar los restos de humedad que queden en el utensilio. Una vez completamente frío, aplica una pequeña cantidad de aceite vegetal por toda su superficie (incluido mango y parte exterior), quita el exceso y guárdalo en un lugar fresco y seco.

  • Instrucciones de cuidado - Piedras

    Recordar limpiar regularmente para evitar las manchas que pueden quedar permanentemente en su superficie. Puedes mezclar agua tibia y vinagre blanco destilado en partes iguales y dos cucharaditas de detergente líquido para platos en una botella con atomizador.
    Rocía la solución directamente sobre la superficie de mármol y deja que la solución permanezca durante unos minutos. El período de curado desinfectará la tabla de cortar mármol de cualquier bacteria. Luego enjuaga con agua fría y seca por completo antes de guardar.

  • Instrucciones de cuidado - Piedras

    Recordar limpiar regularmente para evitar las manchas que pueden quedar permanentemente en su superficie. Puedes mezclar agua tibia y vinagre blanco destilado en partes iguales y dos cucharaditas de detergente líquido para platos en una botella con atomizador.
    Rocía la solución directamente sobre la superficie de mármol y deja que la solución permanezca durante unos minutos. El período de curado desinfectará la tabla de cortar mármol de cualquier bacteria. Luego enjuaga con agua fría y seca por completo antes de guardar.

  • Instrucciones de cuidado - Silicona

    Su flexibilidad, capacidad para soportar altas temperaturas, anti-adherencia e higiene, hacen que la silicona aporte nuevas utilidades, eficacia y/o comodidad a los utensilios de cocina tradicionales.
    Los utensilios de silicona pueden ser lavados a mano o en el lavavajillas.
    Usa un lavaloza no abrasivo, pero con alto poder desengrasante; lo mejor para eliminar los residuos que puedan quedar adheridos es sumergirlos en agua caliente con lavaloza desengrasante por al menos 30 minutos. Enjuaga con agua caliente e idealmente deja secar al aire, esto ayuda a mantener la película antiadherente propia de la silicona. Guarda una vez que estén completamente secos.
    Si elegimos lavarlos con maquina lavavajillas primero debes retirar todos los restos de comida idealmente con papel de cocina húmedo. Usa lavalozas para máquinas no abrasivos y obtendrás excelentes resultados, además de prolongar la vida útil de tus moldes y utensilios.

  • Instrucciones de cuidado - Silicona

    Su flexibilidad, capacidad para soportar altas temperaturas, anti-adherencia e higiene, hacen que la silicona aporte nuevas utilidades, eficacia y/o comodidad a los utensilios de cocina tradicionales.
    Los utensilios de silicona pueden ser lavados a mano o en el lavavajillas.
    Usa un lavaloza no abrasivo, pero con alto poder desengrasante; lo mejor para eliminar los residuos que puedan quedar adheridos es sumergirlos en agua caliente con lavaloza desengrasante por al menos 30 minutos. Enjuaga con agua caliente e idealmente deja secar al aire, esto ayuda a mantener la película antiadherente propia de la silicona. Guarda una vez que estén completamente secos.
    Si elegimos lavarlos con maquina lavavajillas primero debes retirar todos los restos de comida idealmente con papel de cocina húmedo. Usa lavalozas para máquinas no abrasivos y obtendrás excelentes resultados, además de prolongar la vida útil de tus moldes y utensilios.

  • Instrucciones de cuidado - Melamina

    Este material se presenta como una alternativa práctica y liviana a la cerámica y la porcelana.
    La melanina es un compuesto no poroso, lo que facilita su limpieza. Se puede lavar a mano o utilizar el lavavajilla sin ningún riesgo de daños. Es de rápido y fácil enjuague, ideal contra la grasa. Adicionalmente, son más ligeras que otras vajillas, lo que facilita su manipulación. Recuerda leer siempre las indicaciones de uso, pero en general se recomienda no utilizar cloro ni limpiadores que lo contengan y esponjas no abrasivas.

  • Instrucciones de cuidado - Melamina

    Este material se presenta como una alternativa práctica y liviana a la cerámica y la porcelana.
    La melanina es un compuesto no poroso, lo que facilita su limpieza. Se puede lavar a mano o utilizar el lavavajilla sin ningún riesgo de daños. Es de rápido y fácil enjuague, ideal contra la grasa. Adicionalmente, son más ligeras que otras vajillas, lo que facilita su manipulación. Recuerda leer siempre las indicaciones de uso, pero en general se recomienda no utilizar cloro ni limpiadores que lo contengan y esponjas no abrasivas.

  • Instrucciones de cuidado - Fibras

    Considerando que son materiales naturales, que absorben agua, debemos evitar que entren en contacto con esta. Por lo que recomendamos usar un cepillo de cerdas suaves para sacudir o bien limpiar con paño húmedo cuando haya suciedad más adherida, luego dejar secar al aire por completo antes de guardar.

  • Instrucciones de cuidado - Fibras

    Considerando que son materiales naturales, que absorben agua, debemos evitar que entren en contacto con esta. Por lo que recomendamos usar un cepillo de cerdas suaves para sacudir o bien limpiar con paño húmedo cuando haya suciedad más adherida, luego dejar secar al aire por completo antes de guardar.

Adornos

Bronce - Velas - Plantas artificiales - Alfombras

  • Instrucciones de cuidado - Bronce

    Elimina el polvo de la superficie con un trapo humedecido hasta que no haya rastro de suciedad y seca bien la superficie con otro trapo. No uses paños en mal estado o que dejen grumos.
    Luego aplica un limpiador exclusivo para este tipo de metal con un paño diferente al que retiraste el polvo. Con este tipo de producto, te asegurarás de que el bronce quede brillante y sin residuos.

  • Instrucciones de cuidado - Bronce

    Elimina el polvo de la superficie con un trapo humedecido hasta que no haya rastro de suciedad y seca bien la superficie con otro trapo. No uses paños en mal estado o que dejen grumos.
    Luego aplica un limpiador exclusivo para este tipo de metal con un paño diferente al que retiraste el polvo. Con este tipo de producto, te asegurarás de que el bronce quede brillante y sin residuos.

  • Instrucciones de cuidado - Velas

    Antes de encender una vela, ubícala en una superficie plana y estable, lejos del alcance de niños y mascotas. Utiliza un soporte especial para velas o una superficie no inflamable como cerámica, metal, vidrio, etc. Luego corta el pabilo la primera vez que la enciendas ya que combustionará mejor y la llama será menos peligrosa (el pabilo debe medir 1-1,2 cm de largo).
    Para las siguientes veces que la enciendas, también puedes cortarla muy poco, solo un par de milímetros, para evitar que haga humo negro.
    Debes dejar que la vela se consuma lo suficiente la primera vez que la enciendas, deberá permanecer encendida durante dos o tres horas (únicamente la primera vez). Para usos posteriores es recomendable dejarla encendida una hora. Si se deja encendida por más tiempo el pabilo puede ahogarse. Hacerlo de esta manera te ayudará a que tus velas se consuman de manera más uniforme y duren más tiempo.
    Apaga la vela con un apagavelas y siempre siga las instrucciones de uso y seguridad del fabricante. No encienda una vela por más tiempo de lo que recomienda el fabricante.

  • Instrucciones de cuidado - Velas

    Antes de encender una vela, ubícala en una superficie plana y estable, lejos del alcance de niños y mascotas. Utiliza un soporte especial para velas o una superficie no inflamable como cerámica, metal, vidrio, etc. Luego corta el pabilo la primera vez que la enciendas ya que combustionará mejor y la llama será menos peligrosa (el pabilo debe medir 1-1,2 cm de largo).
    Para las siguientes veces que la enciendas, también puedes cortarla muy poco, solo un par de milímetros, para evitar que haga humo negro.
    Debes dejar que la vela se consuma lo suficiente la primera vez que la enciendas, deberá permanecer encendida durante dos o tres horas (únicamente la primera vez). Para usos posteriores es recomendable dejarla encendida una hora. Si se deja encendida por más tiempo el pabilo puede ahogarse. Hacerlo de esta manera te ayudará a que tus velas se consuman de manera más uniforme y duren más tiempo.
    Apaga la vela con un apagavelas y siempre siga las instrucciones de uso y seguridad del fabricante. No encienda una vela por más tiempo de lo que recomienda el fabricante.

  • Instrucciones de cuidado - Espejos

    Muchas veces, cuando limpiamos los espejos que tenemos en casa, nos damos cuenta de que no quedan del todo limpios y en muchas ocasiones quedan marcas.
    Te recomendamos que no uses productos hechos con solventes y utiliza productos formulados para esta superficie. No uses mucho producto, podrían quedar manchas cuando se seque.
    Limpia el espejo por secciones y a un ritmo constante en un solo sentido.
    Si usas papel de periódico te irá mejor que un trapo, ya que no deja pelusas ni marcas.
    Es mejor limpiar los espejos en días nublados, ya que el calor provoca que el producto se evapore más rápido y entonces sí que aparecen marcas.

  • Instrucciones de cuidado - Espejos

    Muchas veces, cuando limpiamos los espejos que tenemos en casa, nos damos cuenta de que no quedan del todo limpios y en muchas ocasiones quedan marcas.
    Te recomendamos que no uses productos hechos con solventes y utiliza productos formulados para esta superficie. No uses mucho producto, podrían quedar manchas cuando se seque.
    Limpia el espejo por secciones y a un ritmo constante en un solo sentido.
    Si usas papel de periódico te irá mejor que un trapo, ya que no deja pelusas ni marcas.
    Es mejor limpiar los espejos en días nublados, ya que el calor provoca que el producto se evapore más rápido y entonces sí que aparecen marcas.

  • Instrucciones de cuidado - Plantas Artificiales

    Las flores de plástico, las hierbas y los árboles se pueden lavar con agua tibia; si es necesario, se deja en remojo durante varios minutos en recipientes con líquido para lavar platos diluido en agua, y luego se enjuaga con agua limpia.
    Las flores con un toque de látex es recomendable limpiarlas con un paño húmedo limpio. También puedes utilizar agua fría y seque por completo con una toalla de papel.
    Las flores de tela poliéster se limpian mejor del polvo con un secador de pelo colocando el interruptor en modo sin calefacción. Del mismo modo se puede utilizar un limpiador a vapor, asegurándose de que la temperatura del vapor sea soportable para la mano. Si es necesario, también se puede lavar en una solución jabonosa tibia.
    Un truco para limpiar una planta artificial es meterla en una bolsa en la que previamente hayas echado un par de cucharadas soperas de sal gruesa. Cierra bien y agita unos segundos.

  • Instrucciones de cuidado - Plantas Artificiales

    Las flores de plástico, las hierbas y los árboles se pueden lavar con agua tibia; si es necesario, se deja en remojo durante varios minutos en recipientes con líquido para lavar platos diluido en agua, y luego se enjuaga con agua limpia.
    Las flores con un toque de látex es recomendable limpiarlas con un paño húmedo limpio. También puedes utilizar agua fría y seque por completo con una toalla de papel.
    Las flores de tela poliéster se limpian mejor del polvo con un secador de pelo colocando el interruptor en modo sin calefacción. Del mismo modo se puede utilizar un limpiador a vapor, asegurándose de que la temperatura del vapor sea soportable para la mano. Si es necesario, también se puede lavar en una solución jabonosa tibia.
    Un truco para limpiar una planta artificial es meterla en una bolsa en la que previamente hayas echado un par de cucharadas soperas de sal gruesa. Cierra bien y agita unos segundos.

  • Instrucciones de cuidado - Alfombras

    Usa la aspiradora regularmente, ayudará a quitar partículas de polvo y suciedad, manteniéndola limpia y extendiendo su ciclo de vida. Se puede pasar cuantas veces sea necesario.
    Apenas se mancha, quita la mancha inmediatamente con un paño húmedo.
    Existen distintas maneras y productos para aplicar de acuerdo con cada mancha. Es importante que la remueves lo antes posible, para evitar que se fije en la alfombra y que resulte complicado removerla.
    Se recomienda limpieza profesional de forma periódica, así se garantiza la limpieza absoluta de la alfombra, manteniéndola en perfectas condiciones para seguir disfrutándola como el primer día.

  • Instrucciones de cuidado - Plantas Artificiales

    Usa la aspiradora regularmente, ayudará a quitar partículas de polvo y suciedad, manteniéndola limpia y extendiendo su ciclo de vida. Se puede pasar cuantas veces sea necesario.
    Apenas se mancha, quita la mancha inmediatamente con un paño húmedo.
    Existen distintas maneras y productos para aplicar de acuerdo con cada mancha. Es importante que la remueves lo antes posible, para evitar que se fije en la alfombra y que resulte complicado removerla.
    Se recomienda limpieza profesional de forma periódica, así se garantiza la limpieza absoluta de la alfombra, manteniéndola en perfectas condiciones para seguir disfrutándola como el primer día.